En el marco de las acciones destinadas a promover el bienestar integral del personal penitenciario, este martes se desarrolló una nueva jornada del Taller de Gestión Emocional en la Unidad 5 Mercedes.
La propuesta está orientada a fortalecer los recursos personales para afrontar las exigencias emocionales propias del desempeño laboral en contextos de encierro.
La actividad contó con la participación de 38 agentes penitenciarios y fue impulsada por la Dirección de Evaluación y Desarrollo del Personal, dependiente de la Subdirección General de Política y Desarrollo de Recursos Humanos.
Durante el encuentro se abordaron situaciones propias de la dinámica penitenciaria, con especial énfasis en la identificación de las emociones, la autorregulación, el autocuidado y el desarrollo de estrategias para afrontar situaciones de tensión y desgaste emocional.
Asimismo, se promovió la reflexión sobre la importancia de fortalecer la comunicación y los vínculos interpersonales como aspectos fundamentales para la construcción de entornos laborales más saludables.
La iniciativa parte del reconocimiento de que el bienestar emocional del personal constituye un componente esencial para el desarrollo de las funciones institucionales. En este sentido, la gestión emocional se presenta como una herramienta de trabajo que contribuye al cuidado individual, al fortalecimiento de los equipos y a la mejora del clima laboral.
Estuvieron presentes en la jornada la subdirectora general de Política y Desarrollo de Recursos Humanos, María Eugenia Salamen, quien acompañó el encuentro y encabezó su apertura y cierre, y la directora de Evaluación y Desarrollo del Personal, Yanina Trabella. El taller estuvo a cargo de las licenciadas Paola Freccero y Amalia Cecapolli.
Desde la organización agradecieron especialmente a la directora de la Unidad 5, Vanesa Bruschi, y al jefe del Complejo Penitenciario Zona Norte, Mariano Ciancio, por la convocatoria del personal, la preparación del espacio y la predisposición brindada para el desarrollo de la actividad.
Además, destacaron el compromiso de los equipos de conducción que reconocen la gestión emocional como una herramienta fundamental para promover el bienestar del personal, fortalecer los vínculos laborales y favorecer un clima institucional saludable.
Promover espacios de escucha, reflexión y aprendizaje permite reconocer las necesidades de quienes desempeñan sus funciones en contextos de encierro, fortalecer los recursos personales y colectivos y contribuir a una cultura institucional que integre el bienestar emocional como parte del desarrollo laboral.
El programa continuará desarrollándose en distintas unidades y complejos penitenciarios, con el propósito de ampliar su alcance y consolidar espacios de formación y cuidado que contribuyan al bienestar integral del personal penitenciario y al fortalecimiento del clima laboral institucional.


