El hecho ocurrió el martes por la noche y el joven, de 17 años, sufrió muerte cerebral • Los familiares decidieron donar sus órganos • La justicia está muy cerca de establecer la identidad del conductor.
Luciano Villanueva, un joven mercedino que estudiaba en el CEPT N 4, falleció el 23 de enero, dos días después de haber sido arrollado en la noche del martes en Ruta Nacional N° 5 y la intersección con calle 11.
Vale recordar que en dicha intersección se proyectó un puente peatonal que las sucesivas concesiones omitieron terminar de construir, razón por la cual la única forma de cruzarla la ruta es tal cual lo hizo el joven arrollado.
Según versiones, el joven siniestrado se encontraba en ese momento con tres amigos más quienes cruzaron la arteria quedando el joven más relegado porque creyó más prudente esperar que pase un camión que iba con dirección a Suipacha. Al intentar avanzar sobre la cinta asfáltica fue arrollado por un vehículo.
Los amigos que estaban con el –que llamaron a la ambulancia- manifestaron que el conductor del rodado frenó algunos metros después del impacto, pero decidió continuar su camino.
El siniestro ocurrió cerca de las 22 horas y minutos más tarde el joven –de 17 años- fue internado en la terapia intensiva del Hospital Dubarry con traumatismo de cráneo grave con hemorragia cerebral y politraumatismos graves, severos. Llegó con pérdida de conocimiento y uno de sus pulmones comprometido. El miércoles el joven fue trasladado a Suipacha para realizarle una tomografía ya que –trascendió- el tomógrafo del Dubarry no estaría en funcionamiento.
El miércoles se difundió la noticia que el joven había fallecido porque uno de sus hermanos se había despedido en las redes. Lo concreto es que la situación del joven era comprometida y le habían diagnosticado muerte cerebral en el Hospital Blas L. Dubarry.
Donación de órganos
El equipo médico del Hospital Blas L. Dubarry informó que CUCAIBA intervino luego de que se constatara la muerte cerebral del paciente. Luego de informarles a los padres de Luciano el estado de salud de Luciano, estos aceptaron donar los órganos de su hijo, lo que permitió concretar la ablación.
“Es muy importante destacar la entereza de esta familia, que en medio de un profundo dolor tomó una decisión que permitirá salvar vidas. La donación de órganos es un acto de solidaridad y amor que merece ser reconocido”, expresaron.
Desde el hospital destacaron el rol de CUCAIBA en este tipo de situaciones y subrayaron que la comunicación con las familias siempre se realiza bajo términos de respeto y acompañamiento.
“Queremos que la comunidad conozca cómo funciona el sistema de donación. Ante un diagnóstico de muerte cerebral, la institución se comunica con el CUCAIBA y, posteriormente, con los familiares directos para que tomen una decisión. En este caso, la familia de Luciano dio un ejemplo de solidaridad que puede salvar muchas vidas”, explicaron desde el nosocomio.
Investigación
Mientras los profesionales del Dubarry y la familia de Luciano atravesaron situaciones realmente difíciles, la justicia trabajó arduamente para poder echar luz sobre los sucesos del martes. Revisando horas de distintas cámaras se logró reducir a tres o cuatro los vehículos que pudieron haber arrollado al joven.
Para ello no solo verificaron cámaras oficiales, sino que también trabajaron sobre las cámaras de vecinos quienes lograron captar momentos de distintos vehículos que podrían estar involucrados en el siniestro.
Al cierre de esta edición las autoridades policiales y judiciales estaban seguros de haber logrado un avance muy importante para establecer el vehículo que había colisionado con el peatón y la identidad del conductor. Fuentes consultadas aseguran que el caso estaría muy cerca de resolverse.
¿Y el puente?
En el año 1992 el entonces presidente Carlos Menem anunció la concesión de varias rutas nacionales, entre ellas la ruta 5. La autopista Luján Santa Rosa sería una realidad en un breve lapso de tiempo. El proyecto preveía la construcción de puentes peatonales, vías alternativas y tantas cosas presentes en arterias primer mundistas.
Lo concreto es que a más de dos décadas, solo se concretaron 27 kilómetros y desde Mercedes en adelante todo es abandono. De hecho el puente peatonal proyectado e iniciado en la intersección con la calle 11, aún espera su conclusión.
Es contra fáctico conocer lo que hubiera sucedido si aquel puente se hubiese concluido. Pero la lógica indica que seguramente Luciano hubiese atravesado la ruta 5 indemne.
Lamentablemente esa historia no podrá ser contada. Porque el puente sigue esperando su conclusión.


