La institución mercedina conmemoró más de ocho décadas de servicio a la salud pública con un encuentro que reunió autoridades, trabajadores y comunidad. Hubo anuncios de equipamiento, reconocimientos y la reafirmación del rol estratégico del hospital en la región.
El Hospital Blas L. Dubarry cumplió 85 años y lo celebró con una jornada que reflejó la esencia de su trayectoria: compromiso, vocación y comunidad. Son ocho décadas y media en las que el hospital estuvo presente en nacimientos y despedidas, en alegrías y en momentos difíciles, acompañando y cuidando a generaciones de vecinos y vecinas.
La conmemoración reunió a la directora ejecutiva, Dra. Julia Lembo; el intendente Juan Ignacio Ustarroz; el presidente de la Asociación Cooperadora, Carlos Milhome; y Carolina Aguirre Larraburu, descendiente de la familia Dubarry. También participaron ex trabajadoras y trabajadores, ex directivos y equipos de salud que forman parte de la memoria viva de la institución.
Equipamiento para seguir creciendo
En el marco del aniversario, la Asociación Cooperadora anunció la incorporación de nuevo equipamiento e insumos que fortalecerán la atención:
- Sillones para Oncología y Hemoterapia
- Escáneres para digitalización de documentos
- Posicionador de gel
- Extractor de prótesis
- Cámara retinógrafo
- Laringoscopio
- Doppler microvascular
Estos elementos se suman al esfuerzo cotidiano de quienes sostienen la atención en un hospital que es referencia regional.
Vocación y comunidad
El aniversario coincidió con el Día del Amigo, un símbolo que refuerza la idea de que el hospital no es solo un edificio, sino una comunidad que comparte el compromiso de cuidar y acompañar. “Las trabajadoras y los trabajadores son el corazón vivo de nuestro hospital”, remarcaron durante la celebración, que incluyó la tradicional torta de cumpleaños y el descubrimiento de una instalación conmemorativa enviada por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
Mirada al porvenir
Celebrar 85 años es también renovar el compromiso con una salud pública de calidad, accesible y centrada en las personas. El Dubarry reafirma así su lugar como institución esencial para Mercedes, construida con la fuerza de su comunidad y con la vocación de quienes día a día hacen posible esta historia.


