Este 7 de septiembre encuentra a los trabajadores metalúrgicos atravesando una profunda crisis, consecuencia directa de las decisiones económicas y productivas que viene tomando el Gobierno nacional.
La caída del mercado interno, la desprotección de la industria nacional, el ingreso creciente de productos importados y una política que prioriza la apertura comercial por sobre la producción y el trabajo argentino están golpeando con fuerza al sector metalúrgico.
En Mercedes, esta crisis ya tiene consecuencias concretas. En los últimos meses se perdieron más de 50 puestos de trabajo metalúrgicos, mientras distintas industrias atraviesan caída de la actividad, suspensiones, reducción de contratos y menor utilización de su capacidad productiva.
No estamos frente a hechos aislados. Estamos frente a una orientación económica que debilita deliberadamente el entramado productivo nacional y deja a nuestras industrias compitiendo en condiciones cada vez más adversas.
El presidente Javier Milei ha ratificado que continuará profundizando este rumbo. Sostener estas políticas significa poner en riesgo más fábricas, más producción nacional y más puestos de trabajo argentinos.
En este escenario se produce, además, la intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica. Una medida que rechazamos contundentemente y consideramos excesiva, la cual llega en uno de los peores momentos para los trabajadores del sector, con fábricas que reducen su actividad, puestos de trabajo que se pierden y empresas que encuentran cada vez mayores dificultades para sostenerse, debiendo cerrar sus puertas. La UOM es de las y los trabajadores.
Y lo que sucede con los metalúrgicos forma parte de una realidad más amplia. En nuestra región también vemos pérdida de empleo genuino, incertidumbre en distintas actividades, mientras la industria, la construcción, el comercio y los servicios sienten cada vez con mayor fuerza las consecuencias de este modelo económico.
No hay éxito económico cuando cierran fábricas, cuando una máquina que producía en Argentina queda parada o cuando un trabajador pierde su empleo porque lo que antes se hacía acá ahora llega terminado desde el exterior.
En este Día del Trabajador Metalúrgico, nuestro reconocimiento es para cada compañero y compañera que sigue defendiendo su puesto de trabajo y para quienes hoy están sufriendo las consecuencias de estas políticas.
CGT Regional Mercedes, Navarro y San Andrés de Giles


