Los concejales tuvieron posturas cruzadas en torno al programa “Identidades Bonaerenses”, el cual reparte libros en el ámbito educativo de la provincia para fomentar la lectura entre los más jóvenes • Mauricio Pollacchi leyó un pasaje y despertó la polémica en el recinto.
El lunes por la noche se realizó una nueva sesión ordinaria en el Honorable Concejo Deliberante, la cual comenzó con bancas participativas solicitadas por los vecinos de la ciudad (ver aparte), para luego continuar con el orden del día establecido.
Dentro de los proyectos que se abordaron, llamó la atención un expediente elevado por el bloque PRO Mercedes donde solicitaban un pedido de informes sobre la distribución de Libros “Identidades Bonaerenses”.
Esta iniciativa fue impulsada por la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires la cual contiene más de 100 títulos de ficción y no ficción de prestigiosos escritores.
El objetivo es concretar la entrega de los textos en 2.350 escuelas secundarias, 443 técnicas, 195 institutos de formación docente y técnica, 600 bibliotecas municipales y populares, 135 centros de investigación e información educativa, 517 escuelas y centros secundarios de adultos y 99 instituciones en contexto de encierro, donde se abordan diversas temáticas literarias principalmente enfocadas en el territorio de la provincia de Buenos Aires, sus ambientes heterogéneos, sus distintos territorios físicos y simbólicos, sumado a una visión sobre la cuestión género y la violencia.
Sin embargo, desde el bloque PRO la concejal Marcela Munarriz comentó que el objetivo de este pedido de informes se basaba en establecer cuándo y cómo se repartieron los libros en la ciudad de Mercedes y a que establecimientos llegaron. La polémica se basa según Munarriz en que “hay títulos que han sido señalados por variados sectores pertenecientes a la comunidad educativa, debido a la utilización de lenguaje vulgar y descripciones de escenarios sexuales explícitos. Esto sin lugar a duda requiere de un escrutinio exhaustivo para garantizar que estos temas sean abordados de manera responsable y pedagógicamente sólida en pos de proteger a los jóvenes en nuestro caso podrían ser de nuestra ciudad”.
En ese sentido, desde Unión por la Patria la presidenta del bloque Florencia Comalini celebró la iniciativa propuesta por el gobernador Axel Kicillof y el ministro Sileoni en la compra y distribución de estos 100 títulos literarios para fomentar la lectura en el ámbito educativo. En cuanto a la polémica, manifestó la posibilidad de modificar el expediente presentado por el PRO para conocer cuál es el criterio para la selección de las obras, sobretodo de aquellas que contienen lenguaje sexual explícito.
A todo esto, el que rompió el molde fue el presidente de La Libertad Avanza Mauricio Pollachi que, sumándose a la preocupación de sus compañeros de cuerpo, leyó un pasaje bastante subido de tono que incomodó a varios en el recinto. Con ello, el concejal marcó su postura ante el tema expresando su disconformidad con algunas obras, enfocadas para los niños y adolescentes.
No obstante, desde Unión por la patria la edil Andrea Bozzini remarcó que el pasaje leído por el concejal de LLA no estuvo acompañado por el libro en cuestión como para poder conocer el abordaje de la obra completa, la cual volvió reiterar que se aconsejan ser abordadas junto a los docentes.
Pese a la polémica desatada, el proyecto se aprobó con la unanimidad de los presentes con las modificaciones planteadas.


