Desde el 1° de julio, la empresa Corredor Vial 5 S.A.U. tomó el control de 546 kilómetros de la Ruta Nacional 5 bajo un contrato de 20 años • Las primeras obras de reparación comenzaron en Carlos Casares, aunque el esquema no contempla la construcción de la esperada autovía.
La Ruta Nacional 5, columna vertebral del tránsito entre el oeste bonaerense y La Pampa, inició una nueva etapa en su administración. Desde el 1° de julio, la concesión, mantenimiento y gestión del corredor quedó en manos de Corredor Vial 5 S.A.U., bajo un contrato de 20 años que abarca 546,65 kilómetros entre Luján y el empalme con la Ruta Nacional 35.
El esquema prevé inversión privada para el mantenimiento, pero no incluye la construcción de la autovía largamente reclamada por las comunidades de la región.
Las primeras tareas comenzaron este miércoles en cercanías de Carlos Casares, donde maquinaria vial trabajó sobre la calzada frente a la estación de servicio Dapsa. Según explicó Martín Bisutti, representante de la empresa nuevejuliense BIDESA, contratada por la concesionaria, los trabajos consisten en retirar las capas de asfalto deterioradas y reconstruir los sectores más afectados, incluyendo pozos y deformaciones.
Además, se prevé la reparación y nivelación de banquinas, una intervención considerada clave para reducir el desnivel entre la calzada y sus bordes. Esta medida busca mejorar la seguridad vial y disminuir el riesgo de accidentes en un corredor que soporta un intenso flujo de transporte de cargas y circulación diaria de miles de vehículos.
La Ruta 5 atraviesa ciudades como Mercedes, Suipacha, Chivilcoy, Alberti, Bragado, Nueve de Julio, Carlos Casares, Pehuajó y Trenque Lauquen, consolidándose como un eje estratégico para la producción agropecuaria y la conexión regional.


