La Iglesia San Patricio fue escenario de una misa cargada de emoción y compromiso, al cumplirse medio siglo del asesinato de sacerdotes y seminaristas palotinos durante la dictadura cívico militar.
La comunidad de Mercedes volvió a encontrarse en la Iglesia San Patricio para rendir homenaje a los sacerdotes y seminaristas palotinos asesinados por la dictadura cívico militar en la madrugada del 4 de julio de 1976. La misa, realizada en el marco del 50° aniversario de aquellos crímenes, estuvo marcada por la emoción, la memoria y el lema que atraviesa generaciones: “Juntos vivieron, juntos murieron”.
La historia recuerda que tres sacerdotes —Kelly, Leaden y Duffau— y dos seminaristas fueron acribillados en la casa parroquial del barrio porteño de Belgrano. Apenas dos días después, sus cuerpos llegaron a Mercedes para recibir sepultura, en una jornada que conmovió profundamente a la ciudad. Los asesinos intentaron sembrar terror con pintadas acusatorias y hasta una viñeta de Mafalda sobre los cuerpos, pero el efecto fue contrario: la comunidad se unió en un reclamo de justicia que aún hoy resuena.
Cincuenta años más tarde, vecinos, fieles y autoridades se congregaron nuevamente para recordar el legado de aquellos religiosos, destacando su valentía y compromiso con los más postergados en tiempos oscuros. La misa se convirtió en un acto de reafirmación de la memoria y de defensa de los derechos humanos, valores que Mercedes ha sostenido como parte de su identidad colectiva.



