El secretario de Seguridad realizó un balance de los festejos estudiantiles • Destacó que no hubo hechos de violencia ni situaciones graves vinculadas al consumo de alcohol o sustancias • Reconoció que el uso de pirotecnia sonora volvió a convertirse en el principal conflicto.
A una semana de los festejos por el Día de la Primavera, el secretario de Seguridad de Mercedes, Matías Maresca, realizó un balance de lo ocurrido durante la jornada y defendió el trabajo de prevención y control desplegado por el Municipio antes y durante las celebraciones estudiantiles.
El funcionario consideró que el resultado general fue positivo desde el punto de vista de la seguridad, aunque admitió que el uso de pirotecnia sonora volvió a generar reclamos vecinales y terminó concentrando buena parte de la atención pública.
“El balance nuestro en términos generales en materia de seguridad es positivo. Ahora bien, hay que señalar que estos avances y estos consensos que se llevan a cabo con los alumnos y con los adultos responsables terminan opacados por el uso de la pirotecnia sonora”, expresó.
Según explicó, la Municipalidad trabaja desde principios de año junto a estudiantes, padres, directivos, áreas de Juventud, Desarrollo de la Comunidad y funcionarios del Ejecutivo para acordar pautas de convivencia que permitan desarrollar los festejos sin incidentes. En esos encuentros se informa que la ordenanza que prohíbe la pirotecnia sonora continúa vigente y se detallan las posibles sanciones económicas para quienes incumplan la normativa.
“Siempre comunicamos lo mismo: la ordenanza hoy está plenamente vigente. También hablamos de las sanciones y de los montos para que todos conozcan las consecuencias”, señaló.
La dificultad
Maresca sostuvo que uno de los principales problemas radica en que, además de algunos estudiantes, existen adultos que suministran la pirotecnia durante las caravanas.
“No son todos los padres, no son todos los chicos y no son todos los colegios”, aclaró. Sin embargo, explicó que en muchos casos los elementos son trasladados en vehículos particulares y entregados en el momento de ser utilizados, lo que dificulta cualquier posibilidad de secuestro preventivo.
“Se la dan en el momento de tirarla, la prenden en cinco segundos y eso hace prácticamente imposible el decomiso previo”, afirmó.
Tras los festejos, personal municipal elaboró las actas correspondientes y elevó la documentación al Juzgado de Faltas, que será el encargado de determinar las sanciones. Además, continúan analizando imágenes de cámaras de seguridad y registros fílmicos para identificar responsabilidades de adultos que habrían facilitado material pirotécnico.
Sanción y educación
El secretario consideró que la solución definitiva no llegará únicamente a través de las multas, sino mediante un cambio cultural que requerirá tiempo.
“¿Cómo se cambia eso? A través de la sanción puede ser un camino, pero también a través de la educación. Nosotros trabajamos en las escuelas, en los barrios y con distintos sectores de la comunidad porque creemos que la educación es fundamental. Lo que pasa es que esos cambios culturales llevan tiempo”, reflexionó.
En ese sentido, adelantó que el Municipio analiza impulsar modificaciones a la ordenanza vigente para simplificar el listado de elementos permitidos, ya que actualmente algunas categorías consideradas lumínicas generan confusión por producir pequeños efectos sonoros.
La intención sería reducir al mínimo posible los productos autorizados para facilitar los controles y evitar interpretaciones ambiguas.
Fiestas observadas
Otro de los puntos sobre los que se detuvo Maresca fue la referencia a la “inhabilitación” de algunas fiestas estudiantiles incluida en el comunicado oficial difundido por el Municipio. El funcionario aclaró que no se trató de una suspensión o clausura de los eventos una vez iniciados, sino de infracciones detectadas durante el desarrollo de las celebraciones.
Según explicó, los distintos grupos organizadores tramitan previamente una habilitación, pero en algunos casos se detectaron incumplimientos vinculados al acuerdo celebrado con los adultos responsables, lo que derivó en actas por uso de pirotecnia, ruidos molestos y situaciones encuadradas administrativamente como fiestas clandestinas.
“No fue que se cancelaron las fiestas”, remarcó Maresca. “Tampoco era posible ni razonable desalojar un evento con 300 o 500 chicos adentro. Generaríamos un problema mucho mayor en la calle que dejándolos dentro del lugar controlado”, sostuvo.
El secretario explicó que las infracciones fueron documentadas y elevadas al Juzgado de Faltas para su evaluación, pero que la prioridad durante la noche fue preservar las condiciones de seguridad y evitar conflictos mayores. En ese sentido, señaló que la sanción administrativa seguirá su curso independientemente de que los eventos hayan continuado desarrollándose.
Además, aclaró que las responsabilidades recaen sobre los adultos que firmaron previamente las actas compromiso con el Municipio y no sobre las instituciones educativas en sí mismas. “Uno termina identificando los casos con el nombre del colegio, pero en realidad existen responsables que asumieron compromisos concretos respecto de horarios, recorridos, medidas de seguridad y prohibición de la pirotecnia. Sobre esos incumplimientos es que se actúa”, explicó.
Aspectos positivos
Más allá de las infracciones registradas, Maresca remarcó que el operativo permitió evitar situaciones que en años anteriores habían generado preocupación.
“Tampoco hay que empañar todo el festejo. No tuvimos ingresos al hospital por alcohol o sustancias problemáticas, no tuvimos peleas y no tuvimos hechos graves. Eso también hay que rescatarlo”, destacó.
El funcionario recordó que en otros años se registraron episodios de violencia y situaciones de mayor complejidad, por lo que consideró importante reconocer los avances logrados a partir del trabajo previo con estudiantes, familias y establecimientos educativos.
Asimismo, confirmó que las sanciones no recaen directamente sobre las instituciones educativas, sino sobre los adultos responsables que firmaron previamente los compromisos asumidos con el Municipio para la organización de cada festejo.
Finalmente, sostuvo que el desafío hacia el futuro pasa por seguir fortaleciendo el trabajo de concientización para que la celebración pueda desarrollarse sin afectar a terceros.
“Ojalá que en algún momento todos tomemos conciencia y digamos que esto molesta, que está mal y que no debería usarse. Que ni siquiera tenga que existir un acta o una sanción”, concluyó.


