En la semana detuvieron en su casa de Mercedes a un alcalde penitenciario acusado de haber abusado sexualmente de una mujer privada de su libertad en el interior de la Unidad Carcelaria 59 de Merlo.
Según la denuncia realizada por la víctima, una joven que cumple condenas por robo, todo sucedió en dos fechas diferentes. La primera fue en julio último, en circunstancias en las que ella se encontraba trasladando mesas y sillas de la escuela que funciona en el complejo carcelario. Fue en ese entonces que el ahora imputado la habría introducido “violentamente en el baño, en donde abusó sexualmente” mediante tocamientos en sus partes íntimas.
Posteriormente habría ocurrido un segundo abuso, ahora con acceso carnal. Este 18 de septiembre a las 15.30, la interna estaba realizando sus tareas en la escuela del penal, cuando el agente la llama a su oficina. La mujer se trasladó hasta allí, el hombre la encerró y llevó violentamente hasta el baño, dónde habría abusado de la interna.
La mujer le explicó la situación a las autoridades de la Unidad, que facilitaron que pueda hacer la denuncia penal, frente a la Fiscalía N°5 de Morón. Fue esta fiscalía la que solicitó un allanamiento y detención del agente en su vivienda en la localidad de Mercedes.
El caso fue expuesto por la víctima ante las autoridades del complejo penitenciario, que rápidamente le brindaron contención e instrumentaron los mecanismos para que la mujer pueda realizar la denuncia correspondiente.
En rigor, fueron la directora y la celadora de esa unidad las que realizaron la presentación, tal como es su obligación. “Funcionaron las primeras barreras de alerta ante delitos en los que se entremezclan la violencia institucional y de género”, reflexionó una fuente de la investigación.
El caso recayó en el fiscal Claudio Oviedo, de la Fiscalía Nº 5 de Morón, que estaba de turno al momento de ocurrido el segundo hecho. Luego de tomarle declaración a la mujer y de convocar a la Fiscalía de Violencia Institucional, a cargo de Juan Cruz Bamonte, el funcionario solicitó la detención del acusado.
El relato de la joven fue constatado en detalle por los funcionarios judiciales que realizaron una inspección en el complejo, en donde además recopilaron el testimonio de dos testigos que vieron salir llorando a la víctima de la oficina en la que denunció haber sido sometida en un caso en el que, además, quedó configurado otro delito: el abuso de poder de un penitenciario sobre una persona privada de su libertad.
En la noche del martes, personal de la DDI Morón lo interceptó cuando llegaba a su casa y le comunicó los cargos en su contra, ante lo cual el penitenciario no opuso resistencia y se entregó. La orden para su detención había sido emanada por la jueza Karina De Lucca, a cargo del Juzgado de Garantías Nº 6 de Morón.
El hombre quedó detenido acusado de los delitos de abuso sexual agravado por ser cometido por personal de seguridad en ocasión de estar cumpliendo funciones y abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por personal de seguridad en ocasión del cumplimiento de sus funciones.


