Vecinos, amigos y familiares marcharon en el centro de la ciudad para exigir condena perpetua a los detenidos por el crimen del joven de 18 años, asesinado durante los carnavales mercedinos.
La tarde del martes, la plaza San Martín se convirtió en el epicentro de un reclamo que resonó fuerte en Mercedes: justicia por Brian Cabrera. Con remeras estampadas con su rostro, aplausos y el grito de “¡Justicia!”, vecinos, amigos y familiares acompañaron a la familia del joven asesinado en los carnavales, en una movilización que se convocó a través de redes sociales y que reunió a decenas de personas en la esquina de 24 y 29.
El pedido fue claro: perpetua para los tres detenidos por el caso. En medio del dolor, los presentes remarcaron que la marcha no tenía tintes políticos ni buscaba responsabilizar a la municipalidad o a la policía. Por el contrario, agradecieron que los sospechosos fueran detenidos pocas horas después del hecho. También señalaron que la suspensión del corso, aunque entendible por la tragedia, no debería castigar a toda la comunidad, y pidieron que se piense en los jóvenes y en la vida que merecen.
Entre los testimonios se destacó la imagen de Brian como un chico trabajador, con sueños y proyectos, y la necesidad de que su muerte no quede impune. “Los que sufrimos somos los que quedamos”, expresaron familiares y amigos, quienes además agradecieron el acompañamiento de la comunidad mercedina. El próximo sábado, anunciaron, se realizará una jornada en la canchita del barrio San Martín para despedirlo y reafirmar la necesidad de que los jóvenes puedan tener una vida digna y saludable.
Avances en la investigación
(Fuente: Infobae)
En las últimas horas, la causa sumó dos elementos clave: el resultado de la autopsia y la confesión de una de las detenidas. La necropsia confirmó que Brian Cabrera murió por un disparo de arma de fuego calibre 22 que ingresó por la zona occipital derecha, lo que indica que fue atacado por detrás.
Por otra parte, María Luján Auza, conocida como “Pupu”, declaró ante la UFI N° 2 de Mercedes y admitió haber efectuado el disparo, aunque aseguró que no tuvo intención de matar. Su confesión reforzó la hipótesis principal de la investigación, basada en testimonios y cámaras de seguridad. Auza fue imputada como autora de homicidio calificado por el uso de arma de fuego, mientras que su padre, Martín Ezequiel Auza (19), y su abuelo, Omar Auza (53), enfrentarán cargos como coautores. Según la investigación, el hombre mayor habría entregado el arma utilizada en el crimen.




