A principios del año le diagnosticaron el síndrome Guillain-Barré que, según los doctores, es una enfermedad que le agarra a una en un millón • Hoy, esta joven de 33 años intenta salir adelante con el apoyo de toda una familia.
A finales del mes de enero, Sofía y Karina organizaron en el predio de La Liga Fc Ruta 5 un “Torneo relámpago” de fútbol a beneficio de su amiga Lorena Colombo, quien venía atravesando un complejo cuadro de salud. El certamen fue un verdadero éxito con muchas personas que se acercaron a ser parte de esta propuesta solidaria para ayudar a quien lo necesita.
Jesica Colombo –hermana de Lorena- contó cual es el presente que atraviesa Lorena después de que una rara enfermedad le cambió la vida a toda una familia.
Lorena es una joven de 33 años, madre de cuatro hijos (de 14, 12, 8 y 7 años) que de un momento a otro comenzó a sentir unos problemas físicos que la alertaron. Ella cumplió años el pasado 8 de enero y, según cuenta su hermana, por esos días ya había empezado a sentirse mal, con algunos síntomas que la llevaron a buscar ayuda profesional en el Dubarry.
“Fue sola pero después me llamó a mí y a mi mamá porque le dolía mucho el cuerpo. Tenía dolor de cabeza, vómitos, dolor en los músculos, la nuca y pensamos que era algo relacionado a la presión. Así la fuimos acompañando y lo que nos decían es que podía ser estrés, otro nos dio un diagnóstico de las vías respiratorias, pero lo cierto es que no lográbamos ver la mejora en ella con el paso de los días” contó Lorena.
La situación se fue extendiendo por casi una semana donde, ya con el acompañamiento de sus familiares, Lorena iba y venía al hospital buscando una solución a su problema de salud. Los médicos parecían desconcertados ante el cuadro que presentaba y buscaban despejar dudas con algunos análisis de sangre.
“Se nos desmayaba o, por lo menos, era lo que nosotros pensábamos” contó Jesica. “Lo cierto es que su cuerpo se desvanecía y la dejaba quieta pero despierta. Ya no podía hablar bien porque había empezado a afectar su lengua. Sin embargo le hicieron un estudio de sangre y dio que estaba bien”.
Una en un millón
Ante la incertidumbre del cuadro, la familia optó por salir a buscar otras alternativas médicas y se llevaron a Lorena al Hospital Posadas ubicado en El Palomar. “Cuando uno ve a alguien que quiere en ese estado busca una respuesta que le permita recuperarse y tener alguna certeza de lo que le sucedía. Ella no presentaba mejora y la enfermedad avanzó rápidamente” manifestó Jésica.
“Al llegar al Posadas ya se empezaba a notar un poco su deterioro. Ahí nos atendieron muy rápido y después tuvimos que dejarla internada. Cuando la veo ya estaba en terapia intensiva de guardia” agregó.
Allí le realizaron diversos estudios y tras un análisis en la médula establecieron que se trataba del síndrome Guillain-Barré “que según el doctor es una enfermedad que le agarra a una en un millón” destacó Jésica. Ante este nuevo diagnóstico, Lorena quedó internada en el Hospital Posadas por más de 20 días, de los cuales la mayoría los pasó en terapia intensiva.
“A partir de ahí todo fue sorpresa. Ella solo tiene 33 años, siempre jugando a la pelota que es su pasión, una chica sana. Toda una vida por delante. Cuando la vi en esa cama quieta nos conmovió a toda la familia, verla así a nosotros se nos movió todo” dijo Jesica, manifestando la conmoción de toda su familia al tener que enfrentarse a una enfermedad muy poco conocida. Sin embargo, por otra parte también destaca el “alivio” al poder tener una certeza para poder avanzar en la cura. En el Posadas, Lorena se sometió rápidamente al tratamiento para poder lograr la recuperación.
“A ella le sacan todas las bacterias malas que tiene en el cuerpo. Eso fue lo que más me impactó. Le hacen una transfusión para limpiar esa sangre y a partir de ahí ella ya mostraba mejoras” comentó su hermana, explicando cómo fue parte del tratamiento.
Jesica recuerda las palabras de su hermana: “ya no me duele más el cuerpo, la nuca” demostrando que el tratamiento empezaba a dar resultados positivos.
“En esos cinco días que fuimos al hospital a ella le dolía la cabeza y la nuca, lo repetía siempre y lo único que la calmó fue eso. Ella no comió por cinco o seis días y cuando llegamos ahí fue por lo menos encontrar un diagnóstico y un tratamiento que demuestre mejoras. Si bien tiene esta enfermedad compleja y rara, lo cierto es que ella ya no siente dolor, puede mover las piernas y poco a poco se va recuperando” agregó Jesica.
Lorena pasó 15 días en terapia intensiva y después la pasaron a piso. “Era todos los días ir a las 12 del mediodía para el parte médico porque podría ser que esto avanzara o se quedara ahí. Lo bueno es que ella respondió muy bien a esas sesiones de plaquetas y sangre. Le hicieron cerca de cinco o seis y el médico nos dijo que la enfermedad ya había avanzado mucho” comentó Jesica.
Hacia adelante
Si bien la sorpresa de un diagnóstico de estas características fue muy movilizante en la familia Colombo, lo cierto es que las mejoras que fue manifestado Lorena con el correr del tiempo abrieron una puerta de esperanza que permitió llevar un poco de tranquilidad a todos.
“A los pocos días nosotros empezamos a ver una mejoría en ella. Fue todo un proceso, como enseñar todo de vuelta. Todavía no se puede mover mucho, tuvo su primera sesión de kinesiología. Le dijeron que no se puede cansar pero que los músculos están respondiendo y que esto va a ser un proceso largo” explicó Jesica, confiada y atenta al camino que todavía les queda por delante.
Este tratamiento logró que la bacteria del síndrome Guillain-Barré deje de atacar su cuerpo pero aún debe continuar haciéndose estudios dado que no se pude asegurar que este curada, sumado a la kinesiología con el objetivo de recuperar su musculatura.
“La bacteria ya se la sacaron, ahora tiene que recuperarse de lo que le pasó y además, la bacteria puede volver a aparecer. Es por eso que ella tiene que volver todos los meses para hacerse los estudios. Durante los meses de abril y marzo tenemos que volver al Posadas para hacer otros estudios y ver cómo evolucionan sus músculos. Todavía no saben bien si le puede quedar alguna secuela, puede ser como que si como que no, esto va día a día. Lo importante es que ahora está moviendo partes de su cara, ella no se podía reír, no podía cerrar sus ojos y ese tipo de cosas. Ahora con estos ejercicios se va recuperando de a poco” agregó Jesica.
Hoy, Lorena ya se encuentra en su casa de Mercedes junto a sus hijos, el padre de sus hijos, su familia y sus amigas que están constantemente a su lado. “Ella no se puede mover mucho, está con un andador. Está acompañada por mi tías, yo vivo cerca así que también voy seguido a su casa para ayudarla en lo que necesite, sus hijos más grandes están muy pendientes de su madre, así que estamos todos ayudándola para que pueda recuperarse” sostuvo la hermana.
“Tanto el kinesiólogo como los doctores no dijeron que nos armemos de paciencia. También nos recomendaron que la llevemos a un psicólogo porque va a ser un proceso largo. Ella andaba de un lado para el otro y un día no se pudo mover más. Nosotros creemos en Dios, creemos que ella se va a recuperar de esto y que seguramente la va marcar, ser aun antes y un después en su vida” agregó Jesica.
Solidaridad y agradecimiento
Jesica también se refirió al acompañamiento que sintieron desde la familia Colombo de parte de las amigas de Lorena. Especialmente de parte de Karina y Sofía que organizaron este certamen de fútbol a beneficio en La Liga FC Ruta 5.
“Ella era amiga de las chicas que organizaron el campeonato .Quiero agradecer a sus compañeras por lo que hicieron en la Liga. Fue mucha gente. Agradecer también a los chicos de la Liga que les prestaran el espacio a Karina y Sofía, a su entorno que se acercó para colaborar con mi hermana. Que Dios le multiplique a todos los que nos dieron una mano con esto y agradecida porque la solidaridad siempre aparece. También un especial agradecimiento a la familia Colombo que estuvieron desde el primer momento, tengo unas tías que son de fierro que están ahí para lo que necesitemos y al papá de los nenes que también estuvo muy presente” expresó Lorena en nombre de toda su familia.
Por último comentó que “los fondos estuvieron destinados para los viajes, las cosas que teníamos que llevarle a ella como por ejemplo cremas para la piel que se fue deteriorando al pasar tantos días acostada, cuestiones de higiene personal, toallas, cambios de ropa, sobretodo porque al principio nos pidieron todo nuevo para que no llevemos ropa contagiada con la bacterias. Cuando la pasaron al piso le tuvimos que comprar un ventilador y con lo que se hizo en la Liga le pudimos comprar uno, también una reposera para que pudiera sentarse y sentirse cómoda. Ahora con la kinesiología nos recomendaron que utilice unas zapatillas deportivas y de buena calidad que puedan soportar su peso y el impacto. Mucha gente colaboró que eran mamás de compañeritos de sus hijos a los que también debíamos ayudar comprando mercadería para ellos, los gastos de su casa, etcétera”.
Por delante quedará una larga recuperación para Lorena Colombo pero contando con el apoyo de toda su familia que la acompaña en cada paso que va dando. Al igual que todos ellos, esperamos poder volver a verla en las canchas de fútbol para que esta situación tan particular solo se convierta en una mera anécdota.


