El director de “Canelones” repasó la experiencia de llevar al cine el cuento de Hernán Casciari y destacó la importancia de Mercedes en su vida y en el rodaje • La película, estrenada este jueves en todo el país, se convierte en un homenaje a la ciudad que lo vio crecer.
“Canelones parte de una broma telefónica que hacíamos de chicos en Mercedes, en los años 80, cuando la ciudad dormía la siesta y el teléfono era nuestro juguete”, comenzó recordando Chiri Basillis en la entrevista con Susana Spano en Radio Fénix.
Después de varios años de trabajo, la película “Canelones” de la productora Orsai finalmente llegó a los cines del país y para él, el film no solo revive aquella anécdota cruel narrada por Hernán Casciari, sino que también cierra un círculo creativo que comenzó en la infancia compartida con su amigo.
Cabe destacar que la historia de “Canelones” está basada en el cuento original de Hernán Casciari, el cual lo marcó profundamente: “Es trascendente para mí porque soy uno de los que estuvo ahí en esa historia. La viví en carne propia y la vi cuando sucedió esa broma telefónica. Después, la película tiene otro sentido para mí también” comentó Chiri en relación a esa doble condición —protagonista del relato y director del film— que le otorga un lugar único en la continuidad de la historia.
Además, “Canelones” no solo refleja una historia sino también esa amistad con Hernán que sirvió como punto central en toda esta historia. “Crecimos juntos en Mercedes, éramos como siameses, siempre haciendo cosas. Después nos fuimos a vivir juntos a Buenos Aires, más tarde a España, hicimos la revista Orsai y seguimos creando hasta hoy. Esta película es parte de ese círculo virtuoso que empezó en nuestra infancia mercedina”, señaló.
“Es trascendente para mí porque soy uno de los que estuvo ahí en esa historia. La viví en carne propia y la vi cuando sucedió esa broma telefónica. Después, la película tiene otro sentido para mí también” comentó Chiri.
Mercedes como raíz y escenario
Los personajes de Chiri, Hernán, Chichita y Daniel son todos oriundos de Mercedes, y eso motivó a que gran parte de la película se venga a rodar en las calles de nuestra ciudad. A raíz de ello, el director subrayó la importancia de mantener ese contexto incluso en la película: “Soy mercedino, mis viejos viven en Mercedes, mi hermana también, y cada vez que vuelvo la encuentro más linda. Es el lugar de mi formación y donde tengo amigos todavía. Es una ciudad que amo y muy querida”.
Ese sentimiento se tradujo en el rodaje, que incluyó caminatas por la Avenida 30, la calle 23 y escenas en el barrio Parque. “Hicimos muchas tomas en las calles mercedinas. Los exteriores muestran la identidad urbana de Mercedes, aunque los interiores se filmaron en Capital y zona norte. Es un Frankenstein armado en distintos lugares, pero Mercedes está muy presente”, explicó.
Por otra parte, “Canelones” también representó la primera experiencia de Chiri Basillis detrás de cámara y cumpliendo el rol de director: “Fue un desafío total, absoluto, de mucha presión mental y de mucha exigencia física. Dirigir una película no es fácil sin experiencia previa, pero fue una experiencia transformadora”.
Pare ello, expresó que contó con la ayuda y el apoyo de los actores de la talla de Verónica Llinás y Darío Barassi para poder llegar al resultado que hoy se puede ver en pantalla. “Ellos me ayudaron muchísimo, fueron muy generosos conmigo. Verónica entendió perfectamente el personaje de Chichita y le puso un montón de capas. Cuando hay alguien con muchísimo oficio trabajando a favor de algo, el camino se hace más sencillo” comentó Chiri.
“Hicimos muchas tomas en las calles mercedinas. Los exteriores muestran la identidad urbana de Mercedes, aunque los interiores se filmaron en Capital y zona norte. Es un Frankenstein armado en distintos lugares, pero Mercedes está muy presente”, explicó.
Un homenaje colectivo
Más allá de la trama, Canelones se convierte en un homenaje a Mercedes y a la amistad que lo une con Casciari desde la infancia. “Esta película cierra un círculo que empezó en nuestra infancia mercedina y que hoy se refleja en la pantalla grande”, concluyó Basillis.
El estreno nacional, con funciones en el cine de Mercedes, refuerza esa idea de continuidad: la historia que nació en una siesta de los años 80 vuelve ahora como obra colectiva, con la ciudad como protagonista silenciosa y vital.
Actualmente la película se encuentra en todas las carteleras de cine del país incluyendo la de Mercedes, siendo una oportunidad única de ver a nuestra ciudad en el cine nacional.






