Tardó dos años en llegar la guitarra que pidió a las 4 años • Desde entonces ha estudiado música y canto • Se presenta como cantante de tangos y otras magias y dice desconocer de donde viene su pasión.
A los 4 años de edad pidió una guitarra a sus padres. A los 6 empezó canto. Hoy es una cantante efusiva que la está rompiendo. Milagros Vallejos –de ella hablamos- organizará encuentros de canto colectivo de cara al 2025. “Por un lado, este 2025 tengo proyectado continuar dando clases de canto y organizar encuentros de canto colectivo porque creo que hoy, más que nunca, es necesario encontrarnos, mirarnos a los ojos y conectar con nuestras voces y las de otras personas”, reveló la artista.
Y agregó: “Por otro lado, voy a seguir presentándome en vivo porque, realmente, creo que la música tiene una gran capacidad de conectarnos con algo de la ternura que anda haciendo falta”.
“Soy una convencida que, el escuchar música en vivo, puede transformar días y vidas. También me gusta y moviliza mucho la idea de compartir mi amor por el tango con las nuevas generaciones. Quiero que vuelva a ser parte de la gente, cómo lo fue en algún momento” reveló Milagros, quien recordó a su abuelo Vallejos que la hacía escuchar tango durante su niñez.
“También tengo algunas grabaciones en el tintero”, confesó. Y adelantó: “Mucha cosa linda para este 2025”.
Sus padres le contaron que, desde muy niña, solicitó una guitarra: “a los 4 años empecé a pedir una guitarra y a los 6, cuando me la regalaron, empecé clases de canto y de guitarra con una profe de música”.
– ¿Con quién empezaste las clases de canto y guitarra?
– Con Natalia Telesca.
A los 8 años de edad, comenzó, a frecuentar a la casa de la cantante María Cecilia Capaccio, donde incursionó en sus clases de canto y guitarra. “Ella me acompañó varios años en el camino”, recordó.
Y agregó: “Desde muy chica me llamó la música. Nunca supe bien de dónde venía ese llamado, porque en el núcleo de mi familia, soy la única artista”.
A pesar de ser la única artista en la familia, sus padres aceptaron la dedicación y el trabajo serio que le imprime al arte. Su mamá es una reconocida médica de la ciudad. Su hermana es veterinaria.
“Sí puedo recordar que mi abuelo era muy fanático de escuchar música, y pienso que quizás eso puede haberme influenciado”, señaló, en torno a sus ancestros que le inculcaron el amor por el tango. A su abuelo Vallejos le gustaba mucho el folklore y el tango. “De hecho creo que a medida que fui creciendo me fui enamorando del tango gracias a él”, reveló.
Tal es así que, en el pasado de Milagros, el único recuerdo que tiene es de un señor grande, quizás con una boina, tarareando a Carlos Gardel.
Milagros da clases de técnica vocal e interpretación en forma presencial y de manera on line. Para este 2025 aún no definió los costos porque –explicó- “nos estamos juntando con algunos profesores de canto para ponernos de acuerdo en lo que vamos a cobrar para este 2025”.
Milagros Vallejos cuenta con redes sociales donde se presenta como “artista”, desafiando todo mandato social de dedicarse a profesiones como contador, abogado o arquitecto. Ella es una mujer que ha afrontado, valientemente, esos mandatos y ha realizado una serie de actividades donde se la observa muy profesional.
Se presenta como “cantante de tango y otras magias”. Cuenta con 2.783 seguidores en la red social “Instagram”, lo cual no le hace mella, ya que es una mujer sencilla que frecuenta peñas y lugares donde la música en vivo se presenta como una manera de afrontar una realidad cotidiana que conlleva una crisis económica y social. La música lleva a dar un mensaje de índole cultural que sustituye esa angustia por un rato de parsimonia elemental.


