La comunidad se reunió en la Parroquia San José Obrero para participar de la Eucaristía presidida por Mons. Jorge Eduardo, en acción de gracias por el trabajo y los trabajadores • La jornada culminó con la tradicional bendición de herramientas.
En el marco del Día del Trabajador, la ciudad de Mercedes vivió una celebración cargada de fe y compromiso comunitario. La Parroquia San José Obrero abrió sus puertas el 1º de mayo para recibir a vecinos, familias y trabajadores que participaron de la Santa Misa en honor a San José Obrero, patrono de los trabajadores.
La ceremonia fue presidida por el Obispo diocesano, Mons. Jorge Eduardo, quien en su homilía destacó el valor del trabajo como fuente de dignidad y solidaridad, recordando la figura de San José como ejemplo de esfuerzo y entrega. “El trabajo es camino de realización personal y servicio a la comunidad; hoy damos gracias por cada trabajador y pedimos que nunca falte el pan en nuestras mesas”, expresó.
Al finalizar la Eucaristía, se llevó a cabo la tradicional bendición de herramientas de trabajo, un gesto simbólico que reunió a carpinteros, albañiles, mecánicos, docentes, artesanos y otros oficios, quienes acercaron sus instrumentos para recibir la protección espiritual.
El Consejo Pastoral de San José Obrero y el administrador parroquial, P. Lucas Jerez, agradecieron la presencia de la comunidad y remarcaron que esta celebración busca renovar la esperanza en un futuro con más justicia laboral y fraternidad.
De esta manera, Mercedes honró a sus trabajadores en una jornada que unió fe, tradición y compromiso social, reafirmando que el 1º de mayo es mucho más que una fecha: es un llamado a valorar el esfuerzo cotidiano que sostiene a la comunidad.


