Manuel Maturo respira música desde su infancia • Se formó en el Conservatorio de Mercedes • Tocó en Italia, Hungría y en Polonia • “Me emocionan obras que ya vengo tocando hace tiempo”, contó.
El músico mercedino Manuel Maturo es el elegido. Quizás los Dioses y las musas inspiradoras señalaron a este muchacho mercedino para que tocara el célebre Órgano del Colegio San Patricio, que fue tocado por Charly García en el 2015. No sólo eso. Cuando Charly pasa por Mercedes pregunta por él.
Nació en Mercedes el 3 de junio de 1982. Hijo de Humberto Maturo y de Patricia Magiollo, pareja de la cual salieron los hermanos de Manuel: Victoria y Agustín. Hoy Manuel está en pareja con Romina Maguicha.
Desde niño, vivió una infancia rodeada de música. “Tengo el fiel recuerdo de que en mi casa había una guitarrita, el bombo de mi papá y la guitarra de mi mamá. Siempre se escuchó mucha música. Mis viejos siempre hacían música de manera amateur. Después apareció un teclado Casio que habían comprados mis padres para mi hermano y para mí”, recordó Maturo y agregó: “una mañana me levanté y empecé a leer música casi sin saberlo”.
Realizó sus estudios primarios en el Colegio San José y finalizada la primaria, pasó al Colegio Nacional Florentino Ameghino, de donde se egresó.
Terminada la etapa escolar, nunca dudó de estudiar música, motivo por el cual ingresó en el Conservatorio de Música de Mercedes. Allí terminó sus estudios y se especializó como Experto en Piano y Órgano de Tubos.

Sus padres observaron que Manuel tenía grandes condiciones como músico, sobre todo en el teclado, por lo que decidieron enviarlo al Conservatorio. En un momento abandonó, luego de dos años y retomó en forma particular con una profesora que lo incentivó para retomara el Conservatorio. Cuando volvió su mentora fue “Yaya” Gallasso. En el año 2006 se recibió en el Conservatorio con una fuerte orientación hacia el piano.
Luego de unos años, empezó a asistir a los conciertos de Rodolfo Chiminelli, quien lo incentivó para su afición al órgano. Cuando Chiminelli se enfermó, Manuel se hizo cargo del instrumento, como por herencia y empezó a hacer clases para perfeccionar su técnica.
Además del Conservatorio, Manuel recordó su influencia musical con grandes músicos de la ciudad como Lucas Guinot, Mary Giordano, “Yaya” Gallasso, Gabriela Pérez, en la actualidad, con quien está terminando unas materias del Profesorado de Piano. En cuanto al órgano, recordó su paso por las influencias de Diego Innocenzi, quien está a cargo del Conservatorio Ginebra-Suiza, Victoria Hall.
-¿En qué lugares destacados tuviste la oportunidad de tocar?
-Estuve en el Auditorio Nacional con dos “Master Class” con Diego Innocenzzi. Tuve participación en tres festivales Internacionales de Folklore, en el año 2009 en Italia, en el año 2012 en Hungría y en Polonia. Y en el año 2023 estuve tocando en Italia.
Las “Master Class” a las que se refería Maturo fueron, básicamente clases y conciertos con Diego Innocenzzi en las provincias de Córdoba, Rosario y en el Colegio San patricio de nuestra ciudad.
-¿Qué proyectos tenés este año?
-Estoy en varios proyectos musicales: Toco con Carolina Pighin y Joaquín Villa, un género de pop latino, entre otras. Estoy con el proyecto de Ema Grassi. Sigo con los proyectos de conciertos de órgano en todas las fechas patrias y va a haber más conciertos, a fin de año. Hacemos música para eventos con Johana Espil que también me acompaña en algunas presentaciones de órgano en distintos lugares y puntos de la ciudad.
“Al pasar el tiempo, uno va cambiando la perspectiva acerca de la música. La música me permitió conocer lugares, personas, llenarme de recuerdos, de momentos imborrables. La música forma parte central de mi vida. Con la música tengo la posibilidad de que un alumno ya formado se convierta en un colega. Eso es algo maravilloso. Compartir un escenario con un ex alumno. Obviamente, la música me hace muy feliz. Me gusta la idea de compartir con amigos y colegas el mismo sentimiento. Cuando uno se encuentra y todos hablamos el mismo idioma es impagable. Tiene esa magia que uno no puede explicar. Como te llega, como te toca tu vida, como te hace emocionar. Me emocionan obras que ya vengo tocando hace tiempo”, definió Manuel Maturo.


