La organización expresó su apoyo ante la falta de certezas laborales tras la adjudicación del Tramo Pampa a la empresa CEOSA, que asumirá la operación desde el 1º de julio.
El inicio de julio trae consigo un escenario de profunda incertidumbre para los trabajadores de Corredores Viales en la Ruta Nacional Nº 5. La reciente adjudicación del Tramo Pampa a la empresa CEOSA, encargada de la operación y mantenimiento del corredor, generó preocupación entre los empleados y sus familias, quienes temen perder la continuidad laboral.
Desde Epika Mercedes se difundió un comunicado en el que se expresa solidaridad con los trabajadores afectados. Según denuncian los gremios, la nueva concesionaria no garantizaría la continuidad del personal y propondría el pago de indemnizaciones en cuotas, lo que incrementa la angustia de cientos de familias.
La inquietud no se limita al plano laboral. Los trabajadores advierten que el nuevo esquema operativo contaría con apenas dos móviles de seguridad vial para cubrir más de 200 kilómetros, además de la eliminación de la balanza y los controles de camiones. De confirmarse, estas medidas implicarían una reducción en las tareas de prevención y fiscalización, con impacto directo en la seguridad de miles de usuarios que transitan diariamente por la Ruta 5.
Otro aspecto señalado es la ausencia de anuncios de obras estructurales que mejoren la infraestructura de una vía históricamente reclamada por las comunidades de la región.
“Estas políticas vuelven a golpear a la clase trabajadora y generan incertidumbre en cientos de familias”, remarcaron desde Epika Mercedes, al tiempo que exigieron al Gobierno nacional y a la empresa concesionaria que se garantice la continuidad laboral, el respeto de los derechos adquiridos y las condiciones de seguridad vial necesarias para toda la comunidad.


