El organismo provincial lanzó una campaña de firmas para frenar el proyecto del Gobierno nacional que busca eliminar el beneficio de la tarifa reducida en 94 municipios bonaerenses. Más de 1,3 millones de usuarios podrían perder descuentos de hasta el 50% en sus boletas de gas.
La Defensoría del Pueblo bonaerense encendió las alarmas frente al avance de un proyecto de ley impulsado por el Gobierno nacional que pretende dar de baja el beneficio de la tarifa por Zona Fría en 94 municipios de la provincia de Buenos Aires. La medida, advierten, desconoce las temperaturas reales del territorio y deja desamparadas a miles de familias justo en el inicio de la temporada invernal.
Los registros oficiales de consumo respaldan la necesidad de sostener este derecho adquirido: mientras un usuario en la Costa Atlántica mantiene sus estufas encendidas entre seis y ocho meses al año, en la Ciudad de Buenos Aires la red de gas se utiliza apenas durante tres meses. La diferencia climática es contundente y expone la inequidad que generaría la eliminación del beneficio.
De prosperar la iniciativa en el Congreso, el impacto económico será inmediato y crítico. Más de 1.300.000 bonaerenses perderán el descuento, enfrentando subas automáticas de entre el 50% y el 100% en sus boletas de gas. La consecuencia directa será que miles de hogares se verán obligados a apagar la calefacción, poniendo en riesgo la salud de niños y adultos mayores.
Ante este escenario, la Defensoría del Pueblo provincial inició una campaña de recolección de firmas en todas sus delegaciones. El objetivo es exigir que se respete la ley vigente y evitar que se profundice la vulnerabilidad de los sectores más afectados. “Tu firma es el freno a este aumento”, remarcan desde el organismo, convocando a vecinos y usuarios a acercarse a las oficinas para sumar apoyo.
La consigna es clara: defender la Zona Fría es defender la salud y la economía de las familias bonaerenses.


