Tras la pandemia de Covid 19, Cynthia Acosta, Josefina Loré y Cintia González apostaron por la conformación de una cooperativa para no quedarse sin trabajo • Hoy, festejan los dos años de vida de su nuevo jardín maternal.
Durante el 2020, la pandemia de Covid 19 irrumpió en la vida de todos afectando las relaciones personales por un lado y las laborales por el otro.
Tan fue el caso para las maestras jardineras Cynthia Acosta, Josefina Loré y Cintia González quienes se quedaron sin trabajo tras el cierre de “Soltate” a pocos meses de iniciada la pandemia.
Sin dudas, el horizonte que se podía vislumbrar por esos días era mucho más desconcertante que el actual, pero lo cierto es que estas tres maestras buscaron cambiar el rumbo de cara al futuro.
Con mucho esfuerzo, dedicación y trabajo fue naciendo Arco Iris, el jardín maternal que juntas crearon para poder continuar con su fuente laboral y porque no, cumplir su sueño.
Las reuniones en la delegación del Ministerio de Trabajo después de haber perdido su trabajo, encendió la idea de armar una Cooperativa de Trabajo en el sector Educación. Las maestras con ayuda de amigos, familiares y las familias de sus pequeños “alumnos” fueron capacitándose en nuevas tareas. Los papeles para armar un proyecto autogestivo y los términos cooperativistas fueron moneda corriente entre finales del 2020 e inicio del 2021.
Finalmente, el 3 de mayo del 2021, luego de una gran incertidumbre de no tener dónde funcionar y que otra puerta se abriese de la mano de un abuelo de un “alumnito” les ofreciese una casa para concretar el proyecto, el Jardín Maternal Arco Iris abrió sus puertas y allí, en calle 33, entre 12 y 14, este miércoles celebró los dos años con los cuarenta pequeños y sus familias.
“Hace 3 años, éramos seños con mucha incertidumbre, con la cabeza llena de dudas y preguntas, con el corazón un poco golpeado y el delantal guardado en un cajón, con la sensación de que una puerta se había cerrado. Y hace 2 años que gracias a nuestro esfuerzo, empuje, y vocación, no sólo se abrieron sólo más y nuevas puertas, sino que se abrió todo un universo nuevo para nosotras”, contaron Cynthia, Cin y Josefina en el posteo de sus redes sociales.
Ahora, este maternal logró llegar a sus dos años de vida con muchas más certezas que antes y con un futuro más claro de lo que se podía pensar. No obstante para lograrlo, las maestras tuvieron que dedicarle todo su esfuerzo a este proyecto y hoy los festejan junto a toda su comunidad.
“Y sí; es difícil! No les vamos a decir que no. No es fácil emprender, no es fácil hacerlo en este país, y no es fácil hacerlo en el área de la educación. Sobretodo porque no trabajamos con papeles que se podrán corregir, sino con seres puros, inocentes, y sensibles a quienes debemos formar desde el amor más sagrado, y el respeto que toda infancia merece”, agregan.
“Hoy, queremos decirnos a nosotras mismas: gracias! A nuestras familias, a nuestros amigos; a los amigos de nuestros amigos; a cada familia que pasó por el jardín y lo recomienda; a cada ex alumno que con algo de melancolía y emoción vemos crecer… Los cimientos de este sueño se hicieron de a poquito y con mucho esfuerzo. Cada ladrillo colocado, fue con manos dispuestas a ayudar. Cada pequeña meta lograda, fruto de la dedicación, del esmero, del compromiso, de la pasión”, resaltan.
“En nuestro trabajo, dejamos de lado cada inquietud, cada tristeza, cada cansancio del día a día. Y en este jardín, nuestro jardín, nos sentimos en casa, en paz, entre amigas… Día a día seguiremos poniendo lo mejor para seguir creciendo, porque de eso se trata, seguimos y seguiremos aprendiendo, por nuestro sueño, por nuestra vocación, por nuestro amor a la docencia, por nosotras mismas, y por ellos: nuestros peques. Quienes hacen día a día de nuestra casa, un jardín. Quienes dibujan sonrisas en nuestros rostros, y siembran amor en nuestro corazón. Por quienes nos levantamos ante los golpes duros de la vida. Por quienes intentamos ponerle alegría, color, y disfrute a su espacio”, concluyen en el agradecimiento público para toda la comunidad mercedina.


