Organizaciones feministas y ambientales de Mercedes se suman al reclamo nacional por la defensa de los glaciares y el agua, mientras la Provincia de Buenos Aires rechaza la iniciativa del Gobierno Nacional de modificar la Ley de Glaciares, señalando que implica un retroceso en materia de protección ambiental.
La Asamblea de Mujeres Mercedinas Diversa y Feminista (AMM) se pronunció con fuerza en redes sociales bajo la consigna “El agua es vida. Defenderla es urgente”, reclamando la liberación de activistas de Greenpeace y denunciando la persecución a quienes protegen los glaciares frente al avance de las mineras. El colectivo mercedino enfatizó que “defender el agua no es delito” y que la Ley de Glaciares “no se toca”.
El reclamo local se inscribe en un contexto nacional de debate legislativo: el Gobierno impulsa una modificatoria de la Ley de Glaciares que no logró el respaldo del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA). En esa instancia, la Provincia de Buenos Aires se manifestó en contra, advirtiendo que la propuesta vulnera el principio de no regresividad ambiental y el artículo 41 de la Constitución Nacional. La subsecretaria de Política Ambiental, Tamara Basteiro, recordó además que organismos internacionales como la ONU alertan sobre el retroceso alarmante de los glaciares en el marco de la crisis climática.
La ministra de Ambiente bonaerense reforzó la postura provincial al señalar que la protección de los glaciares es estratégica para preservar bienes comunes y garantizar el acceso al agua. “Argentina tiene la segunda reserva de agua dulce más grande de Latinoamérica, no podemos permitir esta flexibilización ambiental para que las empresas extranjeras la destruyan”, subrayó.
En Mercedes, la AMM se suma a este rechazo y coloca la defensa del agua en el centro de la agenda comunitaria, articulando la lucha feminista y ambiental con un mensaje claro: “Ni presxs por luchar, ni saqueo de los glaciares. El agua y la vida se defienden”.



