Finalmente llegó la triste noticia: “Muchachos, hoy se nos fue Fabián”. El grupo de WhatsApp que desde hace meses se había jubilado en la organización de encuentros, trajo la noticia menos esperada. Y es que Fabián Schenone hacía tiempo que intentaba recuperarse después de una infección generalizada que lo atacó tras una operación al colocarle una prótesis en el femur. Todo empezó con una caída sonsa una madrugada del lunes.
Y de ahí en adelante el calvario de sus hijos y su fiel compañera Natalia. Y diversos grupos de amigos que Fabián supo cosechar en sus 56 años de vida. Fabián había sido derivado días pasados a un centro asistencial del conurbano.
Fue jugador, técnico y dirigente de fútbol. En los noventa fue uno de los primeros organizadores de los campeonatos de fútbol libre, entre otras cosas.
Fabián era un hincha fanático de River Plate: “el 9/12/18, único e irrepetible”, decía cuando ponían en tela de juicio al millonario. Ese amor por River quedó inmortalizado en una tapa de El Gráfico en los noventa.
Además Fabián exploró su veta de comunicador despuntando el vicio del periodismo en medios radiales y escritos. Y es que amaba varias cosas: sus hijos, el fútbol, sus amigos y su compañera.
Era muy amigo de sus amigos y los había cosechado por montones. “Se nos adelantó en el viaje un gran amigo. Fabián fue de esos tipos que hizo un culto de la amistad” lo retrató con precisión quirúrgica un viejo conocido.
Aquellos que creen que exista una vida más allá, afirman que Fabián no se fue, solo fue a preparar el terreno para recibir a sus amigos a medida que vayan cayendo. Y a todos ellos esperarlo con un asado.
Los restos de Fabián Schenone serán inhumados este miércoles 3 de septiembre, previo responso que se oficiará en la iglesia Catedral a las 11:30.


