La decisión de Milei deja en manos privadas terrenos con casi 300 casas paralizadas, generando preocupación en los municipios.
La publicación en el Boletín Oficial confirmó una medida que sacudió a la provincia: el gobierno de Javier Milei decidió rematar los terrenos con construcciones inconclusas que habían sido parte del programa Procrear, entre ellos los ubicados en Mercedes y Junín.
La resolución, emitida por la Secretaría de Obras Públicas de la Nación a través de las Resoluciones 133 y 134, autoriza la subasta pública de dos predios que formaban parte del disuelto Fondo Fiduciario Procrear. El valor base conjunto supera los 11,2 millones de dólares.
Mercedes: 141 viviendas inconclusas
En Mercedes, el lote a subastar se encuentra en Avenida San Martín y 110, lindero al instituto de capacitación de Gendarmería. El predio de 17.714 metros cuadrados alberga 141 estructuras habitacionales sin terminar, que saldrán a remate con una base de US$ 4.235.602,01.
Las autoridades municipales se enteraron de la medida directamente por la publicación oficial, sin comunicación previa de Nación. La noticia generó tensión política y preocupación social, ya que las viviendas estaban muy avanzadas en construcción y representaban la ilusión de cientos de familias locales.
Junín: 149 casas a medio construir
En Junín, el predio denominado “Junín” ocupa 21.347 metros cuadrados y se ubica entre las calles San José Obrero, Intendente Borchex, Capitán Vargas y Chacabuco. Allí, 149 viviendas habían alcanzado un 50% de ejecución antes de que la obra pública fuera paralizada. El lote se subastará con un precio base de US$ 7.061.772,57.
El drama humano detrás de los números es contundente: 1.850 familias se habían inscripto en el sorteo para acceder a su primera casa. Hoy, el destino de esas viviendas queda subordinado a la especulación del mejor postor privado.
Retroceso en políticas de vivienda
La medida es interpretada como un retroceso en las políticas de integración social y acceso al suelo urbano, dejando en un limbo arquitectónico y social a cientos de hogares inconclusos. Para los municipios, la decisión representa un golpe directo a las expectativas de miles de bonaerenses que soñaban con la casa propia.


