Reclamos por el estado de la infraestructura vial y la paralización de la autovía Mercedes–Suipacha; denuncian vaciamiento de Vialidad y falta de respuestas del Gobierno nacional.
El deterioro de la Ruta Nacional 5 volvió a instalarse en el centro de la agenda política con fuertes críticas de intendentes bonaerenses al Gobierno nacional. Los jefes comunales advirtieron sobre el estado de la infraestructura vial y denunciaron el vaciamiento de la Dirección Nacional de Vialidad, señalando la falta de respuestas y de planificación en torno a una de las arterias más estratégicas de la provincia.
El intendente de Carlos Casares, Daniel Stadnik, fue categórico: “La Ruta Nacional 5 se encuentra en estado desastroso, con baches grandísimos a lo largo de casi toda su extensión. En particular, entre los kilómetros 287 y 295 el pavimento está destruido”. Además, denunció una “acefalía total” en el organismo vial: “A los intendentes no nos atienden”.
Stadnik también cuestionó el destino de los fondos del impuesto a los combustibles, que por ley deberían alimentar el Fondo Vial para el mantenimiento de rutas nacionales: “No sabemos qué están haciendo con esa plata”. En paralelo, alertó sobre la fuga de personal técnico: “Los trabajadores especializados se están yendo por los bajos salarios y la falta de tareas. Están destruyendo un organismo que fue orgullo nacional”.
En la misma línea, el intendente de Suipacha, José Luis Mancini, reclamó por la interrupción de las obras de la autovía Mercedes–Suipacha, un proyecto histórico para la región. “La Ruta Nacional 5 es fundamental para la producción y también para la seguridad vial. Todos conocemos a alguien que perdió la vida allí”, sostuvo.
Mancini recordó que durante la gestión de Mauricio Macri la obra fue inaugurada en varias oportunidades sin completarse, y que durante el gobierno de Alberto Fernández se habían gestionado mecanismos de financiamiento internacional para concretarla. “Se cuenta con recursos para hacerla y no se entienden los motivos por los cuales el Gobierno nacional la discontinuó”, remarcó.
El reclamo conjunto de los intendentes refleja la creciente preocupación por el impacto que el deterioro de la Ruta 5 tiene en la seguridad vial, la producción y la conectividad regional. La falta de avances en la autovía y el debilitamiento de Vialidad Nacional se consolidan como ejes de tensión política en el interior bonaerense.


