La mujer fue arrestada por la DDI Luján en barrio Zapiola. Había vendido a su hija menor de edad a familiares que la abusaron en reiteradas veces y la tenían encadenada.
El miércoles último la DDI Luján detuvo a Natalia Verónica Castillo, de 37 años, acusada de haber entregado a su propia hija a una red de abusos dentro del mismo núcleo familiar. La mujer estaba siendo intensamente buscada desde diciembre.
Fue el 28 de mayo de 2024 cuando agentes del Departamento de Trata de Personas de la provincia de La Rioja allanaron una vivienda ubicada en calle Fernando Moreno al 700 en la capital riojana.
En el lugar se encontraron con una dura imagen: una menor, maniatada, sometida y con claros signos de violencia física y sexual. Se constató que “la joven se encontraba en dicha residencia contra su voluntad, en condiciones inhumanas”.
A partir de ahí se comenzó una investigación en la cual se estableció que la joven (hoy mayor de edad) había sido vendida por su madre a cambio de una “dote” y mantenida cautiva por sus tíos: Carlos Darío Castillo, de 44 años quien fue detenido y Natalia Vanesa Yancovich, de 42, que logró huir. La transacción se enmarcó en códigos culturales de la comunidad gitana, claramente prohibidos.
Los tíos de la joven no solo la encerraron sino que además la sometieron sexualmente periódicamente. La justicia decidió resguarda a la menor en una hogar de acogida en La Rioja, en el cual estuvo hasta que cumplió los 18 años. Allí decidió marcharse.
Por otra parte el Juzgado Federal de La Rioja, a cargo del juez Daniel Herrera Piedra Buena, había emitido órdenes de captura nacional buscando a la madre y la tía de la joven ultrajada.
El rastro de Natalia Verónica Castillo, la madre entregadora, se perdía entre asentamientos y contactos leales al código de silencio gitano.
Pero el miércoles la DDI Luján recibió un pedido urgente de colaboración por parte de sus pares riojanos. Se montó una vigilancia encubierta sobre una casa en calle Mendoza 2460, casi en el final de barrio Zapiola.
Allí, agentes encubiertos vieron salir a dos mujeres. Una de ellas fue reconocida: Natalia Verónica Castillo. La detuvieron en el acto. La otra era la joven ultrajada. Ambas fueron trasladadas a la sede de la DDI local.
Natalia Castillo tenía una orden de captura activa desde el 8 de enero. El Juzgado ordenó los recaudos de rigor y su traslado inmediato a La Rioja. La menor fue puesta a resguardo.


