El vecino de Gowland presentó una carta de descargo y pidió información formal a la comisión directiva.
En medio de la tensión institucional que atraviesa la Sociedad de Fomento de Gowland–Agote, el vecino Gustavo Castellani ejerció su derecho a réplica tras el comunicado de la comisión directiva que lo acusaba de agresiones verbales contra el tesorero Julián Peluffo. La respuesta llegó en forma de carta dirigida a la presidenta de la entidad, Silvina Arrieta, fechada el lunes 13 de julio.
En el escrito, Castellani manifestó su “profunda preocupación” por lo que calificó como una campaña de difamación en su contra. Solicitó a la comisión que se le informe día, hora y nómina de los integrantes que avalaron la publicación oficial, además de documentación sobre la actuación de la asesora letrada Claudia Ibaldi.
El descargo incluyó un relato alternativo de los hechos ocurridos en la intersección de las calles 502 y 511, donde, según su versión, no existieron insultos ni amenazas, sino un intercambio verbal motivado por acusaciones previas que —afirma— recibió de un familiar de Peluffo. Castellani sostuvo que se retiró del lugar al advertir la presencia de un menor, negando cualquier actitud intimidatoria.
También rechazó la acusación de amedrentar a la secretaria Carolina Sotelo, asegurando que el encuentro con ella fue cordial y respetuoso. En su carta, pidió que se aporten registros fílmicos y actas de reunión que respalden las denuncias difundidas por la institución.
El documento concluye con un petitorio formal: que se le entregue copia de las actas, títulos habilitantes de la asesora y datos de la presunta denuncia penal, además de las grabaciones que —según afirma— demostrarían su retiro pacífico del lugar.
La réplica de Castellani abre un nuevo capítulo en el conflicto interno de la Sociedad de Fomento, que ya había generado repercusión pública tras el comunicado inicial y las declaraciones radiales de sus dirigentes.


