El gremio advierte sobre la vulneración del derecho a la identidad y el ajuste que padecen los trabajadores registrales, con plazos de entrega que se extendieron de 10 a 90 días y salarios muy por debajo de la canasta básica.
El Consejo Directivo Provincial de ATE Buenos Aires realizó una denuncia pública contra el Estado Nacional por las demoras excesivas en la entrega de documentos de identidad, que afectan directamente a la ciudadanía bonaerense y a los trabajadores del Registro Provincial de las Personas.
Según el comunicado, mientras antes los DNI se entregaban en un plazo de 5 a 10 días hábiles, hoy la espera puede superar los 90 días, lo que limita el acceso a derechos básicos como salud, educación, trabajo, seguridad social y participación democrática.
ATE responsabilizó al Gobierno Nacional por la desinversión y el vaciamiento del Registro Nacional de las Personas, señalando la falta de insumos, los incumplimientos de las empresas de correo y el deterioro de las plataformas informáticas como factores que agravan la crisis.
En paralelo, los trabajadores registrales denuncian un fuerte deterioro salarial: con ingresos que rondan los $900.000, muy por debajo de la canasta básica estimada en $1.300.000. “Garantizamos el derecho a la identidad en condiciones cada vez más complejas, con salarios que no alcanzan y bajo un constante intento de responsabilizarnos por un colapso que no generamos”, expresaron.
El gremio reafirmó que el acceso a la identidad es una política pública esencial y exigió inversión, recursos y planificación estatal. Frente al ajuste y la estigmatización, ATE Buenos Aires reivindicó la organización colectiva como herramienta para defender derechos y fortalecer un Estado presente.
“La identidad no se ajusta. El trabajo estatal no se precariza. La dignidad no se negocia”, concluyó el comunicado.



