Debutó en T.C. en el Gran Premio de 1940 junto a Daniel Urrutia • 8 años después tuvo un maravilloso gesto para con su ex acompañante.
Por Alberto F. Hassan
Aquel Turismo Carretera auténtico tenía una mezcla de pasión y aventura jugándose la vida en los caminos más difíciles. Ahí estuvieron Adolfo Perazzo y Daniel Urrutia debutando en el Gran Premio Internacional del Norte de 1940 representando a Mercedes con el padrinazgo de Ángel Siri y el firme apoyo popular llegando a Perú con el Ford último modelo n° 56 con muchas peripecias pero llegando al final en Lima, no sin antes ayudar a Víctor García a quien le dio una rueda, el mendocino ganador de la etapa de retorno entre Uspallata y Buenos Aires.
En 1941 Adolfo y Daniel corren las 1000 Millas Argentinas peleando la punta con los grandes hasta quedarse sin nafta, cuando pueden reanudar salen a fondo llegando quintos a la meta en Avellaneda (B). Es victoria de Fangio a 118,632 KPH, segundo el debutante Juan Gálvez, 3° Fernandino (p), 4° Marcilla y quintos Perazzo y Urrutia superando a 20 rivales de la talla de Montes, Novoa y Musso.
Otra de las grandes actuaciones del inolvidable Adolfo Perazzo fue en el regreso de Caracas 1948 cuando con Miguel García Rey son cuartos en la etapa final luego de tropiezos, apsando por Giles en Ruta Nac. N°7 con una multitud de hinchas mercedinos que fueron a ver el paso del Chevrolet n°138.
En las 1000 Millas de 1949 andan muy bien pero deben abandonar por un vuelvo en Indio Rico después de haber pasado a 35 rivales compitiendo hasta 1953 en las “500 Millas”, habiendo perdido los años de la 2° Guerra Mundial cuando se detuvo la actividad automovilística.
Reconocimiento
En tantas notas y charlas que tuvimos la suerte de tener con Perazzo continuamente nos pedía que resaltáramos el apoyo que le brindaron en cada momento de su trayectoria el diputado Ángel Siri, el inolvidable Ulises F. D´Angelo, Salvador Hassan presidente de Club Quilmes, el Coronel Brumana del Reg. 6, Pedro Cestari y Oscar A. Gálvez que en un Gran Premio le regaló dos neumáticos. Para DERRAPANDO resulta una enorme satisfacción el hecho de haber podido unir a Adolfo Perazzo y Héctor Bigatti en un encuentro tras la largada del 1er Gran premio de T.C. del Ayer para que pudieran estrecharse en interminable abrazo en el A.C.A. en noviembre de 1984 con el “Aguilucho” Oscar A. Gálvez simbolizando la palabra amistad!!!


