La sala municipal vivió una nueva y concurrida función con una reversión clownesca inspirada en la clásica obra de Federico García Lorca. La propuesta combinó el humor, el absurdo, la música y el juego escénico, coronando una temporada que consolidó al espacio cultural como un punto de encuentro y construcción comunitaria.
El escenario del Teatro Argentino de Mercedes volvió a vestirse de fiesta para albergar una nueva y vibrante función en el marco del cierre del Ciclo de Teatro “Que lo Payró”. En esta oportunidad, el público local disfrutó de la puesta en escena de “Bernarda de la casa”, una audaz y celebrada reversión de corte clownesco basada en el universo dramático de Federico García Lorca, que supo cautivar a los espectadores a través de la risa, el absurdo, la música en vivo y el juego escénico.
La realización de este ciclo se convirtió a lo largo de los meses en un pilar fundamental para mantener vivas las tablas del tradicional coliseo mercedino, ofreciendo una variada programación de expresiones artísticas independientes y convocando a numerosos elencos de jerarquía regional y nacional.
El agradecimiento a los hacedores de la cultura
Desde la organización destacaron el talento y la entrega de los artistas que formaron parte de esta fecha tan especial y de todo el ciclo, haciendo extensivo el reconocimiento a Eleonora Valdez, Júlia, Romina Mónaco, Silvina “Chivi” García, María Pastur, Santiago Comín, Guido Bricioli y Macareing, cuyas actuaciones hicieron posible el lucimiento de la obra.
Asimismo, remarcaron que habitar el teatro excede largamente el mero hecho de asistir a una función: representa un espacio vital para el encuentro, la emoción colectiva, la reflexión y la puesta en valor del arte como un derecho inalienable y una herramienta transformadora para consolidar el tejido social.
Con el compromiso firme de seguir apostando a una cultura viva, diversa, accesible y con las puertas abiertas para toda la comunidad, desde el espacio cultural celebraron la masiva respuesta del público que acompañó elección tras elección. El deseo compartido es que las salas sigan colmándose de espectadores y que el teatro continúe sucediendo como motor de identidad mercedina.


