Altamira “pueblo lento” es el slogan de uno de los atractivos turísticos de la ciudad que se fundó en enero de 1908. Ayer domingo cumplió 118 años y como lo viene haciendo desde hace varios años, sus habitantes lo quieren celebrar.
Por eso hace unas semanas que todos los días, un grupo de vecinos prepara el predio donde se concentrará esa celebración, son los Amigos de Altamira que le dedican buena parte de sus días a poner a punto el predio que espera recibir a miles de vecinos.
Damián “El Vasco” Lacoste es uno de los vecinios que coordina ese grupo. “Altamira tiene un gran predio que está en el corazón del pueblo, en la estación que es como la Madre de este pueblo. Allí se puede encontrar un camping, un campo para destrezas criollas, un gran escenario, un restaurant, un predio de alrededor de 6 hectáreas que hay que mantener y que de hecho lo hacemos con mucho orgullo y pertenencia”, cuenta “El Vasco” y empieza a hablar de lo que sucederá el 7 de febrero.
“Ese día tendremos desfile criollo, generalmente se festeja el cumpleaños de Oscar Ismael Poltronieri, pero lamentablemente va a estar en Comodoro y no lo podremos contar… Pero la fiesta tendrá el desfile, la cena criolla, destrezas en el campo, intercalado con un poco de escenario con folclore, interpretado por artistas locales y algún otro invitado especial, jinetes de renombre y despedida de la fiesta en el escenario mayor con un show tropical”, agrega Lacoste. El programa oficial dice que las actividades comenzarán a las 18 horas del 7 de febrero con muchas sorpresas.
Agradecidos por la convocatoria del año anterior que tuvo la presencia de alrededor de 3500 personas, en este 2026 se cobrará una entrada que es un bono contribución de 2 mil pesos que será donado al Tiro Federal, se dispondrá de un servicio de cantina para ayudar al jardín 911.
Lacoste destaca la tradición de Altamira, con productores como López Rosello, Luis Vitali, las ofertas de alojamiento en cabañas como el Polo Club Ranch, La Colorada, Puesta del Sol o Campo Lindo, el paseo de bodegones en el almacén de Badano, Lo de Curly, Lo de Puri, el restaurant Entre Vías o La Nueva Corinema de la familia Achili, “la que demostró gran esfuerzo para reflotar una de las fábricas que también fue fundadora de este pueblo”, dice.
La celebración busca mejorar el posicionamiento de Altamira como pueblo turístico, “la fiesta sirve, 3 a 4 mil personas hablando de la fiesta son una difusión muy creíble en el boca a boca, nosotros estamos entre los pueblos turísticos de la provincia, aunque no hemos tenido mucho apoyo oficial. No contamos con el fomento que necesitaríamos, han pasado funcionarios a nivel provincial y hemos tenido ideas que se cumplieron en otros pueblos y no en el nuestro, las vías de comunicación con el director de Turismo están cerradas, pensamos que podía ser un joven con una idea y se estandarizó en las viejas ideas”, cuestionó.
“Si vos presentas un pueblo turístico y no tenes accesibilidad al lugar, que vas a decir ¿qué podés entrar solo si no llueve? Por eso hago hincapié en el trabajo a futuro, porque ponemos carteles y tenemos los cardos arriba de los cables de luz… Yo hago una crítica constructiva, no pedimos que venga un ingeniero de ARSAT, sino que mejoren los caminos, que haya mantenimiento o renueven la cartelería”, agrega.
Señala que – a pesar de todo- Altamira es agradecida de Mercedes porque sus aportes y su contribución, de acuerdo a la cantidad de residentes, no alcanza para mucho más, “hay que darle crédito a la redistribución de los recursos, yo no estoy enojado con las autoridades, lo que si pretendo es que tengamos ideas en común, proyectos colectivos. Altamira tiene que tener accesos asegurados y no que si llueve a un auto o una camioneta la tenga que sacar un tractor de tiro. Deberíamos ponernos todos de acuerdo”, concluyó.


