La política bonaerense vuelve a girar en torno a una norma que, desde su sanción en 2016, marcó un antes y un después en la vida institucional de los municipios: la ley que limita la reelección de intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares. A poco más de un año de las elecciones de 2027, el tema se instala con fuerza porque, de no prosperar una reforma, 82 intendentes quedarían fuera de la competencia electoral tras haber cumplido dos mandatos consecutivos.
Un tablero político en tensión
La lista de jefes comunales alcanzados por la restricción incluye nombres de peso tanto del oficialismo como de la oposición. En el peronismo figuran referentes como Fernando Espinoza (La Matanza), Mario Ishii (José C. Paz), Federico Achával (Pilar), Mariel Fernández (Moreno) y Mayra Mendoza (Quilmes), entre otros. También aparecen dirigentes de la UCR y aliados, como Miguel Lunghi (Tandil), Esteban Reino (Balcarce) y José Luis Salomón (Saladillo).
El alcance de la norma no se detiene allí: en las filas de La Libertad Avanza y el PRO también se verían afectados intendentes como Guillermo Montenegro (General Pueyrredón), Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y Pablo Petrecca (Junín). Incluso los vecinalistas tendrían bajas significativas, con casos como Guillermo Britos (Chivilcoy) y Arturo Rojas (Necochea).
La norma y sus implicancias
La ley vigente establece que quienes hayan sido reelectos en dos períodos consecutivos deben dejar el cargo por al menos un mandato antes de volver a postularse. La intención original fue frenar la reelección indefinida y oxigenar la política local, pero con el paso del tiempo la norma se convirtió en un punto de fricción entre quienes defienden la alternancia y quienes sostienen que limita la voluntad popular.
En 2026, año sin elecciones provinciales, el gobierno de Axel Kicillof reactivó el debate sobre una posible modificación. Sin embargo, la iniciativa enfrenta resistencias internas dentro del propio peronismo y también en bloques opositores, lo que pone en duda que el tema pueda resolverse antes del cierre de listas de 2027.
El impacto en los municipios
La eventual salida de más de 80 intendentes generaría un reacomodamiento profundo en el mapa político bonaerense. Muchos de ellos son figuras con fuerte arraigo territorial y con estructuras que trascienden lo local, por lo que su imposibilidad de competir abriría la puerta a nuevas candidaturas y disputas internas.
En distritos clave como La Matanza, Pilar, Quilmes o General Pueyrredón, la definición sobre la continuidad de sus jefes comunales podría alterar el equilibrio de poder y modificar las estrategias de los partidos de cara a la elección general.
Un debate que divide
Mientras algunos sectores celebran la vigencia de la norma como garantía de alternancia y renovación, otros la cuestionan por considerar que limita la decisión de los votantes y debilita la gestión de intendentes con proyectos de largo plazo. La discusión, lejos de ser técnica, se convierte en un campo de disputa política donde cada bloque mide costos y beneficios.


