En la Unión Cívica Radical bonaerense comenzó a tomar fuerza una idea que promete agitar el tablero político: adelantar las elecciones internas, previstas originalmente para septiembre, y realizarlas en abril. La iniciativa, motorizada por el sector que encabeza Maximiliano Abad, apunta a evitar quedar en desventaja frente al Partido Justicialista, que ya fijó sus comicios para el 15 de marzo.
La lógica detrás del planteo es clara: definir antes los liderazgos permitiría al radicalismo ordenar su interna, evaluar posibles candidatos y proyectar con mayor solidez su presencia en el escenario político rumbo a las elecciones nacionales de 2027.
Miradas hacia el futuro
Sofía Marino, una de las dirigentes que cuestiona a la actual conducción, relativizó la existencia de una decisión formal. “Por ahora es solo un rumor”, aseguró, aunque reconoció que sería lógico mover la elección interna. Para Marino, el partido necesita dejar atrás el “internismo” y enfocarse en la preparación para los desafíos electorales futuros.
Su mirada refleja una preocupación compartida: si el radicalismo quiere transformarse en una fuerza de gestión, debe superar las disputas por poder y concentrarse en construir una propuesta sólida para 2027.
El debate sobre el calendario interno no es menor. En un escenario donde el PJ ya tiene fecha definida, el radicalismo busca evitar quedar rezagado y mostrar capacidad de organización. La discusión, sin embargo, expone las tensiones propias de un partido que intenta equilibrar tradición y renovación, estrategia y unidad.
Lo cierto es que la definición sobre cuándo votar será mucho más que una cuestión de fechas: será una señal sobre el rumbo que la UCR bonaerense quiere tomar en su camino hacia las elecciones nacionales de 2027.


