Leonardo Santos Medina comenzó a cantar de niño a cappella para su mamá y su hermana • Tras integrar diversas formaciones ahora se abocó a “Bohemios por Siempre” • “El rock está hermanado con el folklore”, sostiene.
Se llama Leonardo Santos Medina, pero le dicen “Piki”. Apodo nacido por parte de su abuela. Cuando era niño habían salido unos muñecos que, según como los ponían, lloraban. Y el muñeco se llamaba “Piki-Piki”.
Nació el 22 de noviembre de 1976 en Ingeniero Bunge, Lomas de Zamora, el día de la música. Y este año se prepara para cumplir las 5 décadas. “Camino a los 50, como dijo Cacho Castaña”, bromeó.
Hijo de padres chaqueños, Feliciana Medina y de Carlos Santos. De una familia numerosa de 8 hermanos, salió “Piki” como el único que se dedicó de lleno a la música.
Parte de la Escuela Primaria, la hizo en Mercedes en las escuelas 11 y 12. No terminó la secundaria porque se dedicó a trabajar. “Las circunstancias de la vida te llevan a necesitar plata. Ciertas cosas económicas te llevan a hacer changuitas y dejar el colegio. Vengo de una familia bastante humilde. Mis primeras zapatillas Topper me las compré yo con mi trabajo en Casa Vitteta. Y un pantalón de Jean que me compré en Los 5 Hermanos”, reveló el músico.
Empezó a hacer trabajos de albañilería, oficio que sigue hasta el día de hoy. “La única vez que dejé la albañilería fue cuando empecé a trabajar en Aceros Borroni durante 6 años”, dijo.
“Nunca se me ocurrió terminar la secundaria porque necesitaba trabajar. Pero le aconsejo a todo el mundo, a los pibes, a mis hijos que terminen de estudiar”, señaló.
“Piki” tiene cinco hijos de 28, 24, de 19, de 16 y de 13 años edad. Está en pareja con Guillermina López.
-¿Cómo arrancaste a hacer música?
-Desde pibe siempre escuchábamos música en casa. Tengo el recuerdo que desde siempre escuché música con mi padrastro. Mi mamá también. Se escuchaba Los Pasteles Verdes, Los Iracundos, Franco Simone, Los Galos, por nombrarte algunos.
A los 12 años de edad, “Piki” hacía shows cantando a cappella para su hermana y su madre. Llegada la adolescencia empezó a escuchar rock. Los Redondos, Alma Fuerte, Hermética, Guns N Roses, mezclada con la cumbia.
-¿Y cómo arrancó tu gusto por el folklore?
– Folklore se escuchaba muy poco en casa. Pero escuchaba la música que iba saliendo de moda.
La amistad con Esteban Chiapuzzi lo llevó al plano del folklore. “Semilla Agreste” fue una de las bandas que motivó a “Piki” a dedicarse a la música tradicional. Estaba en un campo como casero en la Escuela N° 15 en La Florida y conoció Sebastián Fredes. “Cuando escuché al Negro cantar me enamoré del folklore”, reveló.
Un buen día, un amigo suyo le regaló una guitarra. “Cachelo” Gianaschi se la afinaba y lo invitó a tocar folklore.
-¿Cuál fue tu primer conjunto folklórico?
– Armamos un grupito con Sebastián Fredes, Esteban Chiapuzzi y otros. Nos presentamos en el Teatro Argentino en el Pre Cosquín. Ganamos y fuimos a Córdoba. La banda se llamaba “Serenateros”.
Allí “Piki” entró de lleno en el folklore mercedino. Posteriormente a eso, se reunía con Gonzalo Jesús a tocar la guitarra y cantar pero no tenían un nombre. Luego llegó el conjunto folklórico “Símbolos”, en el que participaron Fabricio “El Vasco” Acuña, Sebastián Neiro y Martín Cardoso. Con este conjunto participaron en el 2007 y ganaron el Pre Cosquín, motivo por el cual tocaron en Córdoba. Luego se desarmó la banda “y me cansé de tocar y corté lazos con la música durante un tiempo”, reveló.
Tras un receso musical, “Piki” se metió de lleno en el mundo de la radio. “Yo ya había hecho un programa de radio con Sebas (Fredes) que se llamaba ´Desayunando con Folklore´. Pero estuvimos muy poquito”. Luego de ese programa radial, conoció al conductor Gustavo Miño. “Hacía un programa de radio con un tal David en La Trocha. El programa se llamaba ´Algo Distinto´. Y empezamos con ellos a cubrir eventos. No importaba que género musical fuese. Cubríamos folklore, cumbia, tango, rock. Fuimos al primer Altamira Rock que se hizo”, recordó.
En uno de esos “Altamira”, “Piki” se encontró con “Leo” Melo que tenía un grupo con el hermano y lo invitó para volver a cantar. Allí cuando construyeron “Suyai”: Daniel Silva en el bajo, Luis Spinelli en la percusión, Roberto “El Toto” Bavastro en la guitarra y voces, Armando Lamagna, Martín Almirón, “pasaron varios”, dijo.
En “Suyai” estuvo cerca de cinco años. Al año siguiente que arrancaron a tocar, llegó el período de la pandemia y quedaron truncos durante un tiempo.
Con “Suyai”, participó en varias fiestas: la del Salame, la Fiesta de la Tradición y otras más. El nombre surgió de la mano de Marita. Es un nombre en Quechua que significa “Esperanza”. “Nos hicimos proveedores de la Muni. Laburamos bastante”, recordó.
Con el tiempo, luego de haber tocado tanto, Medina dejó de tocar un tiempo. En ese interín, vuelve a encontrarse con Gonzalo Jesús, con quien arrancó un dúo. Contactaron con Los Hermanos Romero, de San Andrés de Giles y formaron su conjunto folklórico actual que se llama “Bohemios por Siempre”, con quienes hace dos años que canta. La formación es: Gonzalo Jesús en la viola, José Romero de San Andrés de Giles, Gabriel Funes en el bajo y Mateo Brienza. Cada tanto participa Juan Delgado, quienes grabaron 6 canciones en Piruca Estudio, de Damián Tessore.
-¿Cómo ves el folklore hoy en nuestra ciudad de Mercedes?
-Hay una movida interesante en eta ciudad. Y cada vez son más. Y el rock está hermanado con el folklore. Eso es muy lindo. Aparecen chicos y jóvenes que se animan a tocar porque se les da oportunidades. En nuestra época teníamos más vergüenza, yo por lo menos. Pero hay que ser atrevido siempre con respeto. A mí lo que me gusta de la música en general es el diálogo, hacer amigos. Antes de subir a cantar, me pongo a hablar con todo el mundo. Y después también. Si veo que con algún conjunto puedo llegar a tocar, me mando a hablar. El “no” siempre está. Hay que ir por el “si”. Hoy estoy muy convencido de lo que hago como dúo con Gonza (Jesús) y con el grupo.


