El piloto mercedino apunta a la Clase B en 2026 con un proyecto familiar y local, tras un año de inactividad.
El automovilismo nacional podría volver a contar con la presencia de Valentino, piloto mercedino que proyecta su regreso oficial como titular en la Clase B del ProCar 4000 durante la temporada 2026. Luego de un 2025 marcado por la inactividad —donde solo compitió de manera esporádica como invitado en categorías zonales de Fiat—, el volante local busca reinsertarse en la alta competencia con la misma unidad que lo consagró campeón en el TC Regional.
Reconversión técnica con sello local
El proyecto se centra en la reconversión del chasis histórico de Pablo Viollaz, referente del Regional y del ProCar. La máquina está siendo sometida a una profunda transformación para cumplir con las exigencias técnicas de la Clase B.
La preparación tiene un fuerte componente familiar: la motorización está a cargo de Marcelo, padre del piloto, quien supervisa el desarrollo integral con mejoras tanto en la planta motriz como en el chasis, con el objetivo de garantizar competitividad desde la primera fecha.
Más allá del avance en el taller, la confirmación definitiva del calendario dependerá del factor económico. El equipo se encuentra en plena búsqueda de auspiciantes que permitan asegurar los fondos necesarios para disputar la mayor cantidad de fechas posibles.
“Todo dependerá de lo que manda en el automovilismo: el bendito presupuesto”, señalaron desde el entorno del piloto, conscientes de que la viabilidad del proyecto estará atada al respaldo financiero.
Un regreso esperado
La temporada 2026 se presenta como una oportunidad para que Valentino retome su lugar en el automovilismo nacional. Con un proyecto que combina experiencia, trabajo familiar y pasión local, el piloto mercedino busca volver a ser protagonista en la Clase B del ProCar 4000, categoría que promete un año de gran competitividad.


