La propuesta impulsada por las profesoras Analía Pérez y Marisa Lettieri volvió a convocar a vecinos interesados en la lengua y la cultura italiana • El encuentro sumó participantes de Mercedes, Chivilcoy e incluso personas nacidas en Italia.
El pasado 25 de septiembre se realizó en Mercedes el segundo encuentro de “Prendiamo un caffè e parliamo italiano”, una propuesta que continúa creciendo y consolidándose como un espacio de intercambio cultural y lingüístico para la comunidad italoparlante de la región.
En esta oportunidad, alrededor de 35 personas participaron de la actividad desarrollada en Topo’s Pizzería, ubicada en calle 30 entre 25 y 23, donde compartieron una tarde de conversación en italiano en un clima distendido, familiar y abierto a nuevos participantes.
La iniciativa, organizada por las profesoras mercedinas Analía Pérez y Marisa Lettieri, tuvo su primera edición el pasado 28 de agosto y desde entonces ha despertado interés entre vecinos de distintas localidades. Durante esta segunda reunión se destacó la presencia de una participante proveniente de Chivilcoy, así como también la participación de dos ciudadanos italianos, quienes aportaron sus experiencias y enriquecieron los intercambios desarrollados durante la jornada.
Un espacio que sigue creciendo
Entre los asistentes también estuvo presente la familia Infanti, reconocida por su trabajo durante años en la gestión de trámites vinculados a las ciudadanías italianas para numerosos vecinos de Mercedes y la región. Desde la organización resaltaron especialmente la participación de Armando Infanti, cuya presencia fue celebrada por los concurrentes.
Asimismo, se sumaron estudiantes de la Sociedad Italiana de Mercedes, fortaleciendo el vínculo entre quienes estudian el idioma y quienes buscan mantener vivas las tradiciones y la cultura heredadas de sus antepasados.
Las organizadoras adelantaron que ya se encuentran trabajando en nuevas actividades vinculadas a esta propuesta, que nació como un simple encuentro para compartir un café y conversar en italiano, pero que con el paso de los meses se transformó en un espacio de integración, aprendizaje y rescate de la identidad cultural.



